Probablemente recuerdes cómo lo escuchaste de tus padres, cuando te vieron como un niño debajo de las sábanas, con una linterna y un libro del que era imposible arrancarte. Ahora que ve cómo otras personas, y posiblemente sus propios hijos, leen con poca luz, desea poner el control de brillo al máximo o hacer un comentario similar.

La luz tenue definitivamente dificulta el enfoque. Debido a esto, una persona también comienza a parpadear con menos frecuencia, lo que provoca molestias, porque los ojos se vuelven demasiado secos y entrecierra los ojos.

Sin embargo, los efectos negativos causados ​​por el estrés visual no son muy largos. Desaparecerán tan pronto como vuelva a la iluminación normal.

Simplemente no hay evidencia de que leer en la oscuridad dañará para siempre tu vista. Sin evidencia científica clara, nos vemos obligados a recurrir a otras fuentes de información disponibles: opiniones de expertos, estudios relacionados y tendencias identificadas. La mayoría de los oftalmólogos opinan que leer con poca luz no daña los ojos.

Aunque leer con poca luz puede causar fatiga visual, acompañado de numerosos efectos negativos a corto plazo, es poco probable que cause cambios permanentes en el funcionamiento o la estructura de los ojos.

investigacion
El objetivo de uno de los estudios fue observar una disminución en la frecuencia del parpadeo durante la lectura intensiva en pacientes con enfermedades acompañadas de ojos secos, como el síndrome de Sjogren. En pacientes con síndrome de Sjogren, una disminución en la frecuencia del parpadeo y la fatiga visual durante la lectura puede conducir a una discapacidad visual temporal. Sin embargo, incluso en pacientes con este diagnóstico, la agudeza visual regresó tan pronto como dejaron de leer, nuevamente dando razones para argumentar que los ojos vuelven a su estado normal inmediatamente después de eliminar la causa de la tensión.
Por otro lado, un artículo de revisión sobre miopía concluyó que las “pruebas oculares sofisticadas”, como leer con poca luz o a una distancia demasiado corta de la cara, pueden conducir a “problemas de visión y refracción inadecuada” (otros en otras palabras, leer con poca luz aún puede estropear tu vista).

Como la principal evidencia proporcionada para corroborar esta afirmación, la creciente prevalencia de miopía y el hecho de que las personas que leen con mayor frecuencia se vuelven miopes. El autor también señaló que esta hipótesis apenas comienza a “ganar una base científica”.

Considerando tal argumento, debemos prestar atención a varios hechos importantes.

Primero, la presencia de una relación no es lo mismo que la presencia de causalidad. El hecho de que entre muchas personas lectoras haya más miopía no significa que leer con poca luz haya causado su miopía. Incluso si estas cosas están interconectadas, el factor clave puede ser la duración de la lectura y no el brillo de la luz a la que se produce esta lectura.
Otro hecho notable es la tendencia observada en el desarrollo histórico de la iluminación. Antes de la invención y la distribución generalizada de las bombillas, las personas se veían obligadas a leer mientras estaban sentadas en un cuarto oscuro a la luz de las velas. Ahora, para la mayoría de nosotros, la luz de lectura está disponible cuando lo deseamos. A lo largo de la historia mundial, nunca hemos tenido una mejor lectura de luz que ahora. En este sentido, el hecho de que muchas personas hoy en día son miopes cuando nuestro mundo está tan bien iluminado no es una buena prueba de la idea de que leer con poca luz estropea la vista de las personas.