Desarrolle un plan para correr que lo preparará para el calor del verano. Es mejor comenzar en la primavera, en un momento en que cada día hay más sol. Si comienza en el verano, elija períodos más fríos para sus primeros entrenamientos. La duración del entrenamiento depende de su experiencia de carrera. Seguir
2. Corre a la sombra y en el momento más fresco del día.
Si desea evitar una colisión con un calor insoportable, corra temprano por la mañana antes del trabajo o por la noche, después de un día de trabajo. Elija lugares ocultos para protegerse del sol (parques, parques forestales, callejones, etc.). Entonces su cuerpo se acostumbrará gradualmente al calor.

  1. Reduce el tiempo de entrenamiento
    En verano, puede tomar menos tiempo para calentarse que en invierno, porque en climas cálidos los músculos se calientan mucho más rápido. Puede cambiar el curso del calentamiento de acuerdo con la temperatura exterior y su bienestar.

Siempre use ropa ligera y transpirable mientras trota. Al estar involucrado en climas cálidos, puede resfriarse fácilmente si no se proporciona una buena ventilación. La ropa de verano para correr está especialmente diseñada para climas cálidos. Para su producción, se utilizan materiales especiales que eliminan la humedad y el calor del cuerpo, manteniendo una temperatura confortable.

  1. Refresque su cuerpo antes y mientras trota
    Antes de correr, refréscate tomando una ducha ligeramente tibia. Esto reducirá la temperatura corporal, lo que es especialmente efectivo si corres por las noches después de un día duro. Si aún siente demasiado calor mientras trota, moje su ropa y cabello un poco antes de su próximo entrenamiento.