En los últimos años, los psicólogos están prestando cada vez más atención a los métodos naturales para lidiar con el estrés. Estos incluyen la ecoterapia, una técnica que se basa en el contacto humano directo con la naturaleza. Hace varios años, investigadores de la Universidad de Exeter (Reino Unido) descubrieron que de un grupo de personas que sufrían de depresión, el 90% sintió un aumento en la autoestima después de caminar en el parque, y casi tres cuartas partes notaron un alivio de los síntomas de la depresión. Otro estudio realizado por el mismo equipo de psicólogos mostró: el 94% de las personas con enfermedades mentales creen que estar al aire libre mejora su estado de ánimo. Los datos de la Universidad de Exeter también sugieren que las personas que viven en áreas verdes sufren menos enfermedades mentales, son menos propensas al estrés y más felices con la vida que otras2.

En Japón, existe la práctica de Sinrin-yoku (literalmente “baños forestales”), que fue ampliamente utilizado en la década de 1980 como un medio para lidiar con el estrés cotidiano. Su significado es extremadamente simple: salir de la casa, llegar al bosque más cercano y pasar un tiempo allí, respirando el aire del bosque con los senos llenos. Para lograr un mejor resultado, los bañistas también pueden meditar o hacer yoga. Un estudio de 2007 confirmó los argumentos de los defensores de esta práctica. Por ejemplo, se descubrió que las clases de Sinrin-yoku ayudan a reducir el estrés: después de caminar por el bosque, una persona tiene una disminución en el cortisol (hormona del estrés), la frecuencia del pulso y la presión arterial