Direcciones “cool” para amantes de la gastronomía que no puedes perderte en Londres

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November 1, 2019 0 Comment

Restaurantes de moda, lugares románticos y otros tips gastronómicos contados en primera persona

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TELVA 926 JUNIO 2016 VIAJE ALTAS PIMLICO/ LONDRES/ GENTES, EXTERIOR, TERRAZA, THE ORANGE, CERVEZA
TONI MATEU TELVA

¿Dónde desayunar? ¿Y dónde tomar una copa? ¿Cuál es el lugar más romántico de Londres? ¿Y el restaurante de moda? Esta lista es una recopilación para foodies y amantes del buen comer, para disfrutones que están dispuestos a comerse Londres en estas direcciones. Para aquellos que viajan con reservas en la maleta y que no van a cualquier sitio a comer o tomar una copa. Todas han sido catadas y disfrutadas. ¿Vas a Londres próximamente? Toma nota. ¡Qué aproveche!

La capital de Reino Unido es, posiblemente, una de las ciudades más efervescentes de Europa. En mi caso hacía muchos años desde la última vez que fui, y volver ha sido el (re)descubrimiento de una ciudad viva que ofrece multitud de planes, tiendas y restaurantes para todo tipo de estilos y gustos. Londres podría ser un Nueva York a la europea, una ciudad que ofrece de todo y que nunca cansa. Aquí es posible dar la vuelta al mundo en todos sus restaurantes, es posible descubrir marcas que en otros lugares no encuentras, es posible soñar con tener una casita en Notting Hill. En la capital británica es posible cualquier cosa.

Viajar a Londres y no comer en alguna de sus direcciones cool es pecado. Lo que ofrece la ciudad a nivel gastronómico es inmenso, y es necesario hacer una selección y apuntar algunas direcciones recomendadas para el próximo viaje. Si eres de esas que pregunta aquí y allá, que va con reservas además del billete de avión y que en su mapa apunta los restaurantes, esta selección es para ti.

The Palomar (34, Rupert Street).

Hace unos días un conocido me preguntaba que cuál había sido el que más me había gustado de Londres y no me costó pensarlo demasiado: The Palomar. Este restaurante de gastronomía israelí -que quiere ser home away home, algo que se nota en su servicio- es uno de esos sitios cool de Londres que requiere de semanas de espera para cenar. Lo mejor es acercarse a la hora de apertura y cruzar los dedos para que se quede algún hueco libre en la barra. Porque donde hay que cenar es en la barra. Después, hay que dejarse llevar por las recomendaciones de alguno de sus geniales camareros. Pedirse un Baba Ganoush o un pollo Jerusalén con salsa de alcachofas, y mientras, pedir algo con tahini dejando un hueco para el postre.

The Oystermen (32, Henrietta Street).

Solo para fans de las ostras. Para los acompañantes, tienen una gran selección de vinos españoles que no se encuentra en otros lugares de Londres. Si en cualquier bar de aquí pides un Verdejo, allí puedes hacerlo, aunque comentaban que el vino que más piden los londinenses es el txakolí. Su selección de ostras suele cambiar, así que si se acude en más de una ocasión, verás como la carta no es la misma. Parte del personal es español, así que te sentirás un poco como en casa. Está a pocos pasos de Covent Garden, así que es parada perfecta para después de una vuelta en este lugar tan emblemático como bullicioso. Dicen que es el segundo sitio con mejores ostras de Londres.

Yauatcha (15-17, Broadwick Street).

Tiene una Estrella Michelín y es especialista en dim sums, además de ser del grupo Hakkasan. Y se nota. Tienen varios menús y carta, aunque creo que lo mejor es la primera opción. La decoración es nocturna, la música está muy alta convirtiendo el ambiente en club y tiene todos los ingredientes para ser un restaurante de moda. Famosillos patrios incluidos. Y lo es. El dress code es smart casual, aunque allí puedes encontrar prácticamente de todo por lo que ponerte unos vaqueros es buena opción si dudas en darlo todo con tu estilismo. Es probable que comas mejor en otros sitios, pero vivir la noche londinense en un local así es una experiencia que nunca está de más.

Kiln (58, Brewer Street).

A pesar de su aspecto industrial de barra XL, es tailandés -thai barbecue-. La carta también es escueta, de platos pequeños -como en muchos sitios de Londres-, pero deliciosos y picantes. Los noodles son una buena recomendación y cualquier plato que contenga curry. El mejor plan es colocarte en un buen sitio en la barra y ver el teje maneje de los cocineros cocinando sin parar. Si hace frío, es la parada ideal para entrar en calor con sus platos con un toque de picante. También es complicado encontrar sitio, hay que tenerlo en cuenta según la hora, estamos en el Soho.

The Breakfast Club (11, Berwick Street).

Hay varios lugares en Londres, cuentan ya con 12 direcciones en total, porque se ha convertido en el sitio de moda en cuanto a desayunos. Tanto, que hay quien ha estado hora y media en la cola para desayunar. Lo mejor es acercarse a Berwick Street, en pleno Soho, donde han abierto su última sucursal hace menos de un mes y donde no hay tanta gente. Las opciones que encontramos para desayunar son para no haber cenado demasiado la noche anterior. ¿Uno de los desayunos estrella? The Full Monty, un clásico desayuno inglés. ¿Otras opciones? Sus deliciosas -y esponjosas- pancakes o sus huevos benedicte. El café tiene leche ecológica.

Circus XO (15, Old Burlington Street. Mayfair) .

Es la barra de coctelería de Street Xo en Londres, situada a pocos pasos de Piccadilly Circus, en Mayfair. O lo que ellos llaman, la liquid cuisine. Es una buena excusa para acercarse al local y echar un vistazo y mientras, disfrutar de algunos de los cócteles que ofrecen. Los más epatantes en cuanto a preparación: Pedroche’s Egg -se sirve en un huevo gigante- o el que se sirve en un corazón gigante. Aquí no se roban corazones, se beben. El ambiente es ecléctico. Grupos de rusas que van a tomarse la segunda copa de la noche, parejas españolas que deciden pasarse por aquí o grupos de ejecutivos que quieren disfrutar de la cocina de Dabiz Muñoz.

Gordon’s Wine Bar. (47, Villiers Street)

Es el pub inglés más antiguo de Londres, de 1890, a dos pasos de Charing Cross. Fue una recomendación de una amiga que ha vivido en Londres -donde tuvo su primera cita-. Lo comprendí nada más entrar.. Su aspecto decadente -lleno de dibujos, portadas de periódicos de momentos estelares, carteles de hace mil años además de polvo e historias en sus paredes- lo convierte en un lugar romántico a rabiar. Asomarse a su cueva oscura llena de mesas de madera y velas en botellas de vino es imprescindible. Cruzar los dedos para intentar encontrar allí hueco, también. Mejor para tomar vino, o dos, que para comer.